Un estudio explica la presencia en las zonas polares de determinadas sustancias químicas que degradan este filtro de las radiaciones ultravioleta
Un estudio elaborado por la Universidad Autónoma de Madrid ha determinado que la interacción del campo magnético terrestre con sustancias químicas contaminantes podría ser la explicación a la presencia de estas sustancias en las zonas polares, donde se registra el mayor deterioro de la capa de ozono. Según han explicado los autores del trabajo, publicado en «Green and Sustainable Chemistry», se han detectado en los polos la presencia de óxidos de nitrógeno, átomos de cloro y radicales de monóxido, entre otras especies químicas que participan como sustancias intermedias en reacciones en cadena de degradación de las moléculas de ozono.
Este nuevo trabajo ofrece elementos para explicar la presencia en las zonas polares de las especies químicas que degradan esa capa que en la tierra funciona como filtro de las radiaciones ultravioleta. Concretamente, determina que la causa de esta presencia son las propias características magnéticas de las especies químicas. En concreto, el estudio resalta la distinción entre sustancias diamagnéticas y sustancias paramagnéticas. Esta distinción es la que permite entender que, en un campo magnético, unas sustancias -las paramagnéticas- sean atraídas hacia la región donde el campo es más intenso, mientras que otras -las diamagnéticas- sean atraídas hacia la región donde el campo es más débil.




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